martes, 28 de junio de 2011

Camino a Zahara

Iba a poner 'Road to Titán', pero me pareció demasiado peliculero.

El pasado sábado me calcé mis zapatillas, y mientras rodaba por caminos y senderos (pese a 'sobrevivir' en Madrid capital tengo ese privilegio, el de no pisar asfalto ni hormigón en mis rodajes si no quiero) decidí que aquél iba a ser el primer ¿entrenamiento? para llegar al Titán.

Se trata de 2.000 metros nadando, 90 km de bicicleta (con dos señores puertos) y 21 km de carrera a pie sobre un terreno sinuoso, a celebrar en Algodonales-Zahara de la Sierra (Cádiz) el próximo 1 de octubre. Por 'culpa' de mis amigos de La Olma estoy inscrito a una prueba que me venía llamando la atención desde que empecé con esto del triatlón, en una zona que conozco de una excursión de botánica en mis tiempos de estudiante, y que tenía ganas de volver a visitar... qué mejor escusa que ésta.

No sigo ningún plan de entrenamiento, ni tengo entrenador. No sé qué es eso de los watios en la bici, ni me he hecho análisis alguno de mi posición sobre la misma. En mi 'no-entrenamiento' confío más en lo que me voy conociendo y en mi prudencia. Sé que no será fácil encontrar tiempo para prepararme, pero habré de intentar aprovechar al máximo los ratos de los que disponga.

Varias dudas me asaltan, normal. Cómo preparar un esfuerzo de varias horas. Cómo preparar dos puertos de unos 15 km con subidas de no más de 2. Alguna tirada larga habrá que intentar hacer, pero creo que el secreto ha de ser la continuidad aunque sea en pequeñas dosis, mejor que darse atracones espaciados en el tiempo. Al menos éste es el planteamiento inicial. El objetivo, estar en la línea de salida, pero sobre todo, disfrutar del camino, incluso si ese camino implica abandonar el reto... para retomarlo al año siguiente.

Video promocional del Titán 2010

Comienza el 'Camino a Zahara'.

domingo, 19 de junio de 2011

Sin imágenes

En los últimos 15 días he participado en dos triatlones. El primero, el 5 de junio, clasificatorio para el Campeonato de España de Triatlón, distancia 'sprint'. El segundo, el 18 de junio, Triatlón Villa de Madrid, distancia 'olímpica'. Los dos en la Casa de Campo, los dos nadando en el agua verde del lago. Los dos subiendo Garabitas varias veces. Y los dos sin imágenes. Al menos imágenes que puedan servir para demostrar que estuve allí, aunque sí imágenes en mi retina.



La primera imagen, la del lago, por supuesto. Agua verde y menos mal olor que el año pasado. Eso, o mis pituitarias han ido perdiendo sensibilidad. Del sprint me quedo con la imagen de cómo hay que nadar, deslizando, y no dando golpes al agua como yo hago. Salí en la primera serie, así que pude comprobar estas sutiles diferencias con los que me iban adelantando y que habían salido unos 3 minutos después. Del olímpico me quedo con la imagen de mi reloj. El doble de distancia y menos tiempo por vuelta que en el sprint (sin ser mucha mejora, me deja un buen sabor de boca). Ayuda el conseguir coger un pequeño grupo y aprovechar el ir a pies de alguien, claro.

La segunda imagen, en la bicicleta. Del día 5 se me ha quedado la doble imagen de grupos pasándome en las bajadas y en el llano, mientras yo me peleaba con mi maneta izquierda, sujetándola como podía mientras pedaleaba, para poder mantener metido el plato grande, ya que éste no enganchaba. El dolor de espalda en la zona cercana al hombro izquierdo de días después (y la mala leche que se me estaba poniendo en carrera) son un claro ejemplo de la paliza que me di en la bici... menos mal que sólo eran 20 km. La imagen del día 18, mucho mejor, la del pequeño grupo de 4-5 unidades que conseguimos formar entre varios triatletas. Buenos relevos, buen ritmo siempre pasando gente, buenas subidas a Garabitas y bien acoplados en el llano. La última vuelta se escaparon un par de ellos, pero había que ir pensando ya en el tramo de carrera a pie y reservar un poco.

La tercera imagen, para la carrera a pie. En el sprint, corriendo con rabia y fuerza, tras el pequeño fallo mecánico en bicicleta, desde los primeros metros hasta el final. Recorrido de menos de 5 km, claramente, pero pese a todo considero que, al menos para mí, un tiempazo. Séptimo mejor tiempo en este tramo de mi grupo de edad. Ahora, la clasificación para el Campeonato de España muy lejos. En duatlón lo consigo, pero en cuanto metemos el agua en la ecuación, las cuentas no salen. Y el día 18, buenas sensaciones también, pero notando que se trataba de hacer el doble de distancias que dos semanas antes. Pese a todo, adelantando gente una vez más. La imagen, para mis nuevas zapatillas. Las primeras que soy capaz de llevar sin calcetines, al menos para estas distancias (más de 10 km ya sería jugársela). Y eso, a la hora de la transición, se nota.


Ahora, a descansar, y a preparar otro tipo de 'retos' que se avecinan. Y ya, para después del verano, a primeros de octubre, y si todo va bien, a acercarme al Titán. El objetivo, estar. Luego ya veremos.